Escuchar el susurro del alma: Mi viaje hacia el "Algo Más"
- pauliriquelmeolmed
- 5 feb
- 2 Min. de lectura
"Sanar no es solo resolver el pasado, es recordar quiénes somos realmente."
Desde que era muy pequeñita, habitaba en mí una curiosidad profunda. Mientras el mundo seguía su curso normal, yo sentía que la vida guardaba secretos, que había una profundidad invisible que nadie lograba explicarme. Mi niña interior era sabia: ella sabía que existía un mundo de energías y verdades que iba mucho más allá de lo que mis ojos veían.
A mis 35 años, lo tenía "todo": una pareja estable, un hijo, una carrera como profesora y una familia presente. Lógicamente, no me faltaba nada; pero en mi interior, un vacío enorme pedía ser escuchado. Fue entonces cuando una palabra resonó en mi corazón: Yoga.
En aquel tiempo, el Yoga era un misterio en mi país. Pero fui a mi primera clase, y en medio de la meditación, sonó un mantra. En ese instante, mi vida cambió para siempre. Sentí que tocaba el cielo; experimenté una plenitud y una paz donde nada me atormentaba. Ese día, mi alma regresó a casa.
Mi naturaleza de profesora me llevó a una conclusión natural: si esto me devolvía la plenitud, tenía que compartirlo. Así comenzó un viaje sin retorno hacia lo trascendental. Pasé del Yoga al Reiki, a los Registros Akáshicos, al Péndulo Hebreo, a las Constelaciones Familiares, Terapia Transpersonal y mucho más. Cada una de estas sabidurías me ha ido entregando mucho …y lo voy integrando en mi Ser.
Entendí que la enseñanza es un ciclo sagrado: yo aprendo cuando enseño, y doy solo aquello que he cultivado primero en mí.
Hoy, a mis más de 60 años...
Me miro al espejo y veo a esa niña curiosa, pero ahora con raíces profundas en la tierra y la conciencia expandida hacia el universo. He formado una "familia del alma" que cruza fronteras, he viajado y he sentido el amor de personas que la vida puso en mi camino para recordarme que no estamos solos.
Hoy me siento una mujer bendecida, no porque mi vida sea perfecta, sino porque aprendí a escuchar a mi guía interna y a transformar mi curiosidad en una de las partes de la brújula que guía mi camino.
Mi mensaje para ti…
Si tú también sientes que "hay algo más", si sientes un vacío a pesar de tenerlo todo, o si simplemente buscas consuelo para tu alma, quiero decirte: que definitivamente hay algo más, confía en tu intuición, curiosidad o como quieras llamarlo.
No estás loca por sentir diferente. Estás despertando. La sanación, el equilibrio, la plenitud son posibles cuando dejas de buscar afuera y te atreves a mirar el mundo invisible que vive dentro de ti. Yo sigo en mi trabajo personal, fortaleciéndome para poder sostener tu mano, porque solo podemos dar luz si mantenemos nuestra propia llama encendida.
Estoy aquí, en mí, pero también estoy en ustedes.



Comentarios